Política

Opinión | Milei-gobernadores: pulseada por el ajuste y la supremacía política – Radio Mitre

[ad_1]

El virulento conflicto Nación-provincias gira en torno a dos ejes. La distribución de los costos económicos del ajuste y una sorda pelea por la supremacía política territorial.

Tras la caída de la ley ómnibus el presidente escaló el diferendo. El diseño original de Caputo sólo contemplaba la eliminación de los giros discrecionales, no legislados, a las provincias. Un recorte del 0,5% del Pbi. Sin el paquete fiscal de la megaley –que el propio presidente retiró– se perdió de recaudar 1,5% del producto. De ese total, sólo la mitad quedaría sujeta a coparticipación. Y de allí, las provincias recibirían 6 de cada diez pesos. Finalmente, se perdieron la coparticipación del blanqueo y de la reversión de la baja en Ganancias. Córdoba sufrió en enero una caída del 39% en esta última partida.

La Nación no pudo aumentar retenciones a las economías regionales y a la industria, por la intransigencia de gobernadores y diputados de las provincias productivas. Sí elevó por decreto –una ley lo facultaba– dos puntos en los derechos sobre los derivados de la soja, el principal rubro exportador, más el Impuesto País que, como las retenciones, no se coparticipa.

El gobierno avisó que el déficit cero –el corazón del programa antiinflacionario– era innegociable. Y que se conseguiría con una poda mayor de gastos. A la parálisis de la obra pública y la baja paulatina de los subsidios a la luz y el gas, Caputo añadió una licuación más profunda de las jubilaciones y un guadañazo extra a las provincias.

Incluyó partidas contempladas en la ley de presupuesto de 2023 –aún vigente, a falta de una nueva–. Por esa condición pueden se recurribles ante la Justicia. Los más conocidos, aunque no los únicos, eliminados fueron el Incentivo Docente, el Fondo Compensador para el Transporte del Interior y el financiamiento del déficit de las 13 cajas de jubilaciones no transferidas a la Nación. Entre ellas, la de Córdoba.

Ayer, el gobierno nacional le cerró un grifo de más de 800.000 millones de pesos, a valor constante, a la Provincia de Buenos Aires. Suprimió un fondo flojo de papeles, que se creó en 2020 con una quita a la coparticipación de la Ciudad de Buenos Aires. Y todo indica que la poda se extenderá otros capítulos del presupuesto.

La crisis de Chubut es el emergente de otro apretón. El rechazo de la Nación a refinanciar deudas, indexadas por inflación, que varias provincias mantienen con el Fondo Fiduciario de Desarrollo. Una actitud selectiva, por ahora con un solo beneficiario: el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, que se mudó del kirchnerismo al campamento de Milei. Sus diputados votaron a libro cerrado la ley ómnibus y él fue el único mandatario provincial que no se solidarizó con Ignacio Torres.

Otra vez, látigo y billetera. La misma fórmula de Néstor Kircnhner para disciplinar gobernadores e intendentes. Un capítulo central en la construcción de poder de un presidente débil en el origen. Milei lo es en el plano institucional, en minoría parlamentaria y sin gobiernos disteritales.

La Casa Rosada sumó un ingrediente revelador de su voluntad de imponer un predominio político en las provincias. Presionó con el argumento de que Milei obtuvo en sus distritos más votos que los gobernadores. En Córdoba duplicó el caudal de Llaryora. El presidente acusa de manera indiscriminada a los mandatarios provinciales de corruptos gastadores que se resisten a ajustar sus cuentas –algunos probablemente lo sean o al menos lo aparentan–. Provee así argumentos a sus seguidores más activos, para limar la legitimidad de los mandatarios en el pago chico.

Un éxito más o menos rápido en la lucha antiinflacionaria sería clave para apuntalar las chances de Milei en las elecciones parlamentarias de medio término, su prioridad política. Por eso acelera el ajuste. El debilitamiento de los gobernadores también sería funcional a ese propósito.

Carlos Sagristani

[ad_2]

Source link

Pablo Sanchez

Sumergido en el vasto mar de las palabras y esculpiendo historias como un artesano, soy Pablo Sánchez, un Artesano de la Escritura Digital que transforma ideas en relatos cautivadores. Mi formación en la Universidad Pompeu Fabra me brindó el cincel del conocimiento. Como un orfebre de letras, mis escritos se despliegan desde los escenarios de eventos internacionales hasta los entresijos de la política, desde las aulas de educación hasta las luces del entretenimiento y las maravillas del medio ambiente. Cada palabra es una pincelada de autenticidad, tejida con el hilo de la transparencia. Acompáñame en este viaje donde las letras se convierten en notas de un concierto de conocimiento, donde la política comparte escenario con la educación, donde la diversión se entrelaza con la conciencia ambiental y donde cada página es un lienzo en blanco para crear mundos de imaginación.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button
[xyz-ips snippet="footer"]